Mio caro,
sei tu il proprietario della mia anima,
che la spoglia
e la veste con calma.
—
Mi querido,
eres tú el dueño de mi alma,
que desviste
y viste con calma.
Mio caro,
sei tu il proprietario della mia anima,
che la spoglia
e la veste con calma.
—
Mi querido,
eres tú el dueño de mi alma,
que desviste
y viste con calma.
Suena como eso que esconden los poemas cortos: una obsesión presentada como ternura.
Dueño del alma pero con delicadeza. Eso es raro, pero sale bien del poema.
El italiano al lado del español suena como un secreto.
Esa sensación de que alguien tiene la autoridad total sobre ti, pero de forma suave. Se escribe raro, pero se siente.
Eso de desvistir y vestir con calma, como si fuera algo cuidadoso. Qué delicado.
Mio caro,