Capítulo 13 — El río
Los pasos resonaron por todo el galpón
Pasos rápidos apurados
Despertaron a todos
Le pusieron una capucha y los hicieron ponerse en fila
En el torbellino de sensaciones
Graciela sintió como alguien le agarraba la mano
— no tengas miedo
Le susurraron al oído
No podía descubrir a quien pertenecía la vos
Y tampoco tenia el tiempo para pensar
Fueron empujados hasta la salida
El aire afuera era frío.
Como si fuera de noche
Por primera vez en mucho tiempo sintió el viento.
Había varios camiones.
Lo sabía por el sonido de los motores
Y más voces de las que esperaba.
La hicieron subir.
A todos los hicieron subir.
Durante el viaje nadie habló.
Pero el sonido del viento era cada vez más fuerte.
Como si se alejaran de todo.
Cuando el vehículo se detuvo, el aire olía distinto.
Húmedo.
Abierto.
Escuchó agua.
Escucho el movimiento del río.
Un movimiento y un sonido con el que había soñado incontables veces.
Más cerca de ella el ruido de un helicóptero.
El movimiento de las hélices girando,
Provocaba que el viento golpeara en su ropa.
Graciela pensó en su madre.
En el cuaderno azul.
En los nombres.
En lo que dejo
En lo que pudo hacer y lo que no.
Los obligaron a subir
El helicóptero se elevó.
El mundo se volvió viento Y agua.
Sintió manos en su espalda
Sintió como le inyectaban algo
como su cuerpo se iba debilitando y su conciencia se iba apagada
Luego sintió el viento que golpeaba más fuerte.
Escucho una voz grave que decía que todos estaban preparados.
Y Al final sintió como su cuerpo era echado al vació.
antes de que todo fuera negro
Puedo ver en su mente aquellos rostros que alguna vez soñó
La observaban
Esta vez no parecían exigirle nada
Solo estaban ahí
Mirándola
Como si hubieran esperado ese final.
Como si ya hubiera estado escrito.
Y antes de dormir sintió el peso de otro cuerpo presionado al suyo.