Nos están envolviendo en la trampa
que busca perder toda la humanidad
se mueven hilos de una cruel hampa,
secreta y maligna tras la oscuridad.
Buscan control de nuestros pensamientos
y que pocos puedan aquí hoy meditar
y siguen haciendo macabros inventos
con el fin del mundo poder dominar.
¿Nueva inteligencia o maquinación?
controlan tu mente, distraen tu atención,
buscan que tú tengas poca ocupación
esa es su oculta y atroz intención
y manejan medios de comunicación
haciendo en las mentes su programación
y a diario implementan manipulación
realizan su plan con premeditación.
En la trampa quieren ser los dominantes
de los pensamientos y los corazones
que no haya seres que sean pensantes
y que obedezcan ocultas intenciones.
Y detrás de sombras... según de progreso
se teje una red de silente opresión,
prometiendo vida, matando en exceso
y quitando a las almas su propia razón.
Diseñan pantallas que dictan verdades,
creando distopías de un mundo ideal,
mientras que sepultan en oscuridades
a gran parte de este mundo irreal.
Inyectan temores, fabrican disputas,
dividen hermanos con saña y rencor,
controlan el mapa de todas las rutas,
sembrando en la tierra gran sombra y dolor.
Vigilan los pasos, miden los alientos,
con un ojo que todo lo quiere mirar,
no quieren que exista libre pensamiento
y quieren a todos poder dominar.
Estudian los sesgos de cada mirada,
comprando deseos que van a vender,
dejando la mente del hombre atrapada
en hilos ocultos de un viejo poder.
El libre albedrío pretenden borrarlo,
cambiar la conciencia por fría sumisión,
si nace un suspiro, buscan silenciarlo
mediante una masa sin indignación.
Bloquean los ojos que buscan el cielo,
marchitan el arte, la fe, la virtud,
imponen el caos, el miedo y el celo,
robando a los hombres su fiel juventud.
Mas tiembla la sombra si el pecho reacciona,
si un alma despierta y decide pensar,
si el ser no se rinde ni se traiciona,
se rompe la trampa y vuelve a amar.
Pues no han de vencer el latido genuino,
la fuerza rebelde de una oración,
que quiebra las redes que teje el destino
y le devuelve al hombre su liberación.
Alexander José Villarroel Salazar
De mi serie poemas mentales