La luna es una lámpara de plata
que alumbra silenciosa mi ventana,
mientras el viento susurra y relata
historias que despiertan la mañana.
!Sss, sss¡, suspira el viento entre las hojas
!crack, Crack¡, responde una rama al quebrarse;
las flores, como tímidas mariposas,
inclinan sus cabezas al mirarse.
El viejo árbol me saluda contento,
y extiende hacia mis manos sus brazos;
siento en mi piel el frío del viento
mientras la noche me regala abrazos.
Te extraño más que a todas las estrellas,
y mi tristeza es un océano infinito;
pero al mira la luz sobre las huellas;
mi corazón vuelve a cantar bajito.