Intenté escribir un cuento, no funcionó. Nada de esto es real.
18 de octubre del 2020
Lo tenía pensado. Su lápiz rebotaba entre sus dedos y su pierna tamborileaba. La mente frágil de un adolescente desequilibrado podía hacer muchas malas jugadas, pero cambiarle las pastillas a su progenitor para que acabase dormido eternamente era algo mucho más allá de lo legal. Louis estaba perdido, hundido en su miedo y en su soledad que ya no quería nada más, harto de los abusos y de la lentitud de las pastillas, tomó la pistola y disparó.
Todo se fue a negro.
Pero cuando abrió los ojos y su cuerpo estaba cubierto de sangre, notó que no era suya.