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INTELIGENCIA EMOCIONAL vs HABILIDADES SOCIALES EN ADOLESCENTES INDIGENAS Y NO INDIGENAS

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Autor:

Francisco González

 

 

 

 

RESUMEN

Este artículo tiene como objetivo revisar y analizar investigaciones tanto   internacionales como  nacionales basadas en la relación de la inteligencia emocional vs  habilidades sociales en adolescentes indígenas y no indígenas en el periodo comprendido entre 2019 y 2024.  La metodología se basó en una revisión documental, descriptiva y hermenéutica, entre los procedimientos llevados a cabo se encuentra  búsqueda de datos en motores como Scopus, google académico, Redalyc y Scielo, sistematización de la información a través del resumen e identificación del análisis comparativo de ambas categorías tomadas en cuenta. Entre  los resultados se tiene que los adolescentes tanto indígenas como no indígenas al desarrollar su inteligencia emocional tendrán mayores posibilidades de éxito en sus relaciones de tipo interpersonales. En el caso de los adolescentes indígenas estas habilidades se encuentran condicionadas por el sistema normativo propio, los estilos de crianza y las estructuras familiares. Por lo que se concluyó  en la medida que los adolescentes tomen conciencia de sus emociones en esa misma medida están en capacidad de relacionarse con los demás, ser empático y tolerantes pese a las situaciones conflictivas que pueden presentar, en todos los estudios se concluyó que existe una correlación altamente significativa entre las variables objeto de estudio en ambas poblaciones estudiadas

 

Palabras Clave: inteligencia emocional, habilidades sociales, adolescentes indígenas y no indígenas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Introducción

En la actualidad en la sociedad mundial se evidencia un panorama bastante preocupante entorno al desarrollo de ciertas conductas disociativas en los adolescentes, caracterizadas por altos niveles de violencia  tanto física como verbales, dificultades para socializar con los demás, bajos niveles de autoestima, rebeldía  e incluso depresiones y  frustraciones emocionales  que los han conllevado a cometer suicidios (Márquez, 2024). Al respecto, se hace necesario dilucidar si esta  situación guarda relación con el desarrollo de la inteligencia emocional  y las habilidades sociales.

Del mismo modo, la  adolescencia es una etapa crucial de desarrollo, marcada por profundos cambios físicos, psicológicos y sociales. Durante este período, la capacidad de comprender y gestionar las propias emociones (Inteligencia Emocional) y la habilidad para interactuar eficazmente con los demás (Habilidades Sociales) se vuelven fundamentales para el bienestar y la adaptación. Sin embargo, el desarrollo y la manifestación de estas competencias pueden verse influenciados por el contexto cultural y social.

Este artículo  explorará las dinámicas de la Inteligencia Emocional y las Habilidades Sociales en adolescentes, estableciendo una comparación entre aquellos pertenecientes a comunidades indígenas y sus pares no indígenas. Al examinar estas diferencias y similitudes, buscamos comprender cómo la herencia cultural, las prácticas comunitarias y las experiencias individuales moldean estas capacidades esenciales, contribuyendo así a una visión más completa de la salud socioemocional en poblaciones diversas.

Desde esta perspectiva, Zavala y Valadez (2019), expone que los adolescentes en esta etapa manifiestan dificultades que afectan su desarrollo personal y colectivo, pues precisamente en esta fase se enfrentan a episodios de aceptación o rechazo que puede condicionar su capacidad de auto reconocimiento,  manejo de sus emocionales, empatía y sus habilidades sociales como tal.

En este mismo orden de ideas,  Arrabal (2019),  destaca que el desarrollo de la inteligencia emocional en las diferentes etapas de las vida es fundamental, pero en la adolescencia es una necesidad, pues los jóvenes se encuentra en una encrucijada y no consiguen respuestas a las diversas situaciones que se les presentan por lo que actitudes de rebeldía precisamente por desconocer los mecanismos para manejar adecuadamente sus emociones de allí que se genere un ambiente de tensión en sus relaciones interpersonales.

En  la última década,  en todos los escenarios de la vida humana se han contemplado el análisis de los términos asociados a los procesos de interrelación entre las personas, en este sentido, la inteligencia emocional no ha estado de espalda a esta situación, precisándose como un elemento vital dentro del campo de la psicología humana, ya que la misma se ha dado a conocer como habilidad que consiste en la identificación propia y colectiva de las emocional, pero además ha brindado la oportunidad de conocerlas y poderarlas regular de acuerdo a las situaciones que pudieran presentarse para poder minimizar los conflictos y encontrar puntos claves de equilibrio social.

En este sentido,  Goleman (2008) citado por Brown (2020), menciona   que la inteligencia emocional se basa en  la habilidad para poder identificar, controlar y actuar frente a las propias emociones y la de los demás.  Este término fue acuñado   por el autor Daniel Goleman en sus estudios en la interacción humana a nivel empresarial, sin embargo las ciencias sociales lo asumido como una concepción importante que tiene implicaciones directa en todos los contextos, ya que se basa en el análisis de las emociones y cómo manejarla en los diversos escenarios de la vida diaria.

De igual modo,  es preciso señalar que la inteligencia emocional brinda las posibilidades de poner no solo identificar las emociones propias sino también de los demás, lo que permite erradicar actitudes de hostilidad en los sujetos, de que en el campo de la neuropsicología, se hace un análisis de las características neuronales que pudieran estar potenciando una disfunción cerebral que afecte la capacidad de razonamiento de los seres humanos, en el caso de la etapa de la adolescencia es un escenario complejo, puesto que en la actualidad son expuestos a diversos episodios y programas de violencia que incrementan sus niveles de agresividad y falta de tolerancia.

En la misma vertiente,  Torres  (2021), destaca que en la etapa de la adolescencia se presentan grandes conflictos emocionales en los mismos, ya que deben adaptarse a los normas sociales para poder interactuar de manera efectiva con los demás, de igual modo un joven que muestre altos niveles de inteligencia emocional a niveles de sus dimensiones tendrá mayor destreza no solo para identificar sus propias emociones sino también la de sus compañeros, auto motivarse, tener mayor destrezas en sus habilidades sociales y ser más empático continuamente.

Mientras que un adolescente que no haya logrado incrementar sus niveles de inteligencia emocional manifestara disgusto constante consigo mismo y con los demás, mostrara inseguridad para integrase a los grupos de trabajo y para trabajar en equipo, se mostrara aislado, es aquí donde la psicología tiene un elemento vital para la intervención en pro de que los jóvenes consoliden sus habilidades, capacidades y destrezas ya sea de carácter cognitiva, psicológica, intelectual y psicomotora.

De modo semejante,  Camacho (2022), argumenta que la inteligencia emocional en los adolescentes es un proceso complejo porque desde los primeros años de vida el niño debió de garantizarse una formación en un ambiente que permitiera formar su personalidad, su seguridad emocional, sus auto reconocimiento como persona, además los adultos significativos, debían estar capacitados para promover estrategias  que le permitieran facilitar los proceso de socialización y convivencia con los demás.

A esto se suma que muchos jóvenes al llegar a la adolescencia a un se encuentran en proceso de construcción de su personalidad, por lo que necesita el apoyo para adaptarse a una sociedad cada día más demanda que exige ciertas actitudes y comportamientos cónsonos que le permitan el éxito social, no obstante los medios de masa y la modernidad difunden un modelo que contradice ciertas normas o patrones conductuales que se han formado a lo largo de la existencia de los mismos.

Sobre esta afirmación, Otáñez (2019), argumenta que el desarrollo de las habilidades sociales en los adolescentes debe estar acompañada por hábitos saludables de vida donde se reduzcan los niveles de ansiedad y estrés emocional que afrontan los jóvenes a esta edad,  es importante que desde edades temprana se enseñe a los niños a expresarse con libertad, a defender sus derechos sin cuestionar  las actuaciones de los demás, a lograr su autorrealización  y siempre ser positivo independientemente de las circunstancias que lo rodean.

De acuerdo con Losada (2019), el termino de Habilidades sociales ha pasado por un proceso histórico para su consolidación,  los teóricos consideran que el mismo fue acuñado por Salter (1949), pero quien propulso su utilidad en el nuevo siglo fue Caballo  (1991), con el fin de referirse a la capacidad del ser humano de poder asumir un don de liderazgo, enfrentarse a las situaciones en el entorno y expresarse de forma asertiva, estos incluye elementos asociados a la transmisión de información mediante el uso del verbo o los gestos como tal.

Desde esta perspectiva, las habilidades sociales son de gran importancia en la vida de los seres humanos, ya que le permiten integrarse al trabajo en equipo, favoreciendo el desempeño de las diversas actividades que realizan, además contribuyen al desarrollo de la claridad y la precisión en los mensajes que son expresados mediante el uso del verbo, los gestos y las posturas corporales, por lo tanto  es necesario que las personas sepan identificarlas de manera inmediata. 

Por su parte, Fernández y Ramírez (2020), exponen que las habilidades sociales implican actitudes que promueven la comunicación eficaz y alternativa, generando un ambiente de empatía y respeto. Al respecto, estas dependen exclusivamente de cada persona y se estimulan a lo largo de su vida producto de las vivencias que este pudiera afrontar, para comprender sus propias emociones y la que provienen  de los demás.

Con base en lo reseñado se puede hacer referencia sobre las habilidades sociales como un conjunto de comportamientos y actitudes necesarios para que el ser humano pueda interactuar de manera efectiva con los demás,  esto implica la capacidad de poder entablar un dialogo asertivo, empleando un lenguaje acorde al contextos, asumiendo gestos y posturas cónsonas con el mensaje que se desea transmitir a los demás.

Para Morales y Barrera (2019), las habilidades sociales en los seres humanos desempeñan una función útil permitiéndoles que  sean capaces de comprender las situaciones que ocurren en su entorno para poder intervenir de manera oportuna y siempre buscando el equilibrio entre las partes, evitando los conflictos o el ambiente de hostilidad que pudiera generarse, entro de estas se destacan  tres componentes fundamentales  los verbales, no verbales y los paralingüísticos.

En este sentido, los componentes de las habilidades sociales representan rasgos o elementos que pueden contribuir o deteriorar el proceso comunicativo como tal, ya que si una persona emplea un lenguaje despectivo o soez, también recibirá insultos o improperioros que deteriora las relaciones interpersonales, pero si por el contrario hay armonía y empatía  en el discurso se establecerá un ambiente de calidez que consolidan una comunicación eficaz.

Asimismo, Tipula (2019), atañe que las habilidades sociales comprenden los componentes verbales y no verbales, los cuales guían y orientan el proceso comunicativo. Por ello, es elemental que se cuiden cada uno de los detalles al momento de interactuar con los demás, esto incluye la forma como se expresan los mensajes,  la retroalimentación, los reconocimientos o elogios,  los gestos, posturas corporales y  la distancia social.

Ahora bien, como se ha reseñado los componentes de las habilidades sociales principalmente están  referidos a la expresividad del mensaje bien sea de forma verbal o a través de la emisión de los gestos, en cada uno de los casos de debe cuidar la forma como estos son empleados, ya que pueden facilitar el proceso de interacción o por el contrario pueden generar situaciones de conflictos entre los miembros de una organización o institución como tal.

Varios estudios recientes han confirmado la existencia de una relación significativa entre la inteligencia emocional y las habilidades sociales en adolescentes. Por ejemplo, Infantes Pachas et al. (2025) hallaron una correlación significativa entre ambas variables en estudiantes de educación superior, indicando que un mayor desarrollo de la IE se asocia con mejores habilidades sociales. Cáceres Ochoa y Ordoñez Urgilés (2024) también destacan la influencia directa de la inteligencia emocional en el desarrollo de habilidades sociales, facilitando la interacción, la empatía y la resolución de conflictos.

Un estudio en estudiantes secundarios de Chiclayo (Badeles et al., 2024) encontró que el 55,8% presentaba un nivel medio de inteligencia emocional, suficiente para afrontar situaciones cotidianas, pero insuficiente ante desafíos complejos, lo que resalta la necesidad de fortalecer estas competencias mediante programas educativos. En otro análisis, el 64,4% de los adolescentes mostró un nivel adecuado de inteligencia emocional y el 88,1% un nivel adecuado de adaptación social, aunque no se halló una correlación significativa entre ambas variables en todos los contextos, lo que sugiere la influencia de otros factores personales y contextuales.

La resiliencia, entendida como la capacidad de adaptarse y recuperarse frente a la adversidad, también mostró una correlación positiva moderada con las habilidades sociales, indicando que el fortalecimiento de la IE puede contribuir a la resiliencia y viceversa (B. Arteaga Alcívar, 2024) Las habilidades sociales, entendidas como el conjunto de conductas necesarias para interactuar eficazmente con los demás, se ven potenciadas cuando los adolescentes logran identificar y regular sus emociones, lo que favorece relaciones interpersonales saludables y una mejor adaptación al entorno

No obstante, Alave y Pampa  (2019), reseñan  que existe una relación positiva en la medida que los adolescentes son conscientes de la importancia de desarrollar su inteligencia emocional, puesto que esto favorecerá su proceso de socialización y convivencia con los demás, logrando que sus objetivos sociales sean alcanzados, formando mayor seguridad, tenacidad  y confianza al comunicar sus ideas.

Dentro del mismo contexto, tanto Castro (2020),  como Ramírez y Ordoñez (2020),  destaca que la neuropsicología tiene  implicaciones directas en el desarrollo de ciertas conductas humanas, las cuales van estar precedidas por algún tipo de disfunciones cerebrales que afectan sus habilidades cognitivas, el lenguaje, el razonamiento, la organización, la planificación, las expresiones  afectivas o emocionales, por ende se ve comprometida el desarrollo de la socialización y el manejo asertivo de los sentimientos, especialmente en la etapa de la adolescencia donde se encuentran otros factores latentes que buscan respuestas a ciertos desafíos en la vida cotidiana de los jóvenes.

En esta misma vía,  los componentes neuropsicológicos de las emociones se encuentran distribuidos en tres elementos fundamentales entre los cuales se puede mencionar lo neurofisiológico, lo conductual y los cognitivo, donde la estructura cerebral busca una respuesta basada en los niveles emocionales que radican especialmente dentro del tronco encefálico, el sistema límbico y el neocortex, los cuales a su vez pueden manifestarse e manera física a través de los neurotransmisores en taquicardia, excesiva sudoración  y secreciones hormonales.

A lo extenso de este artículo se ha debatido sobre el desarrollo de la inteligencia emocional y las habilidades sociales en los adolescentes, no obstante esta no puede separarse de la importancia que desempeña neuropsicología, ya que la misma es la encarga del estudio de los procesos asociado a la mente y las funciones ejecutivas superiores que son determinantes como por ejemplo para fomentar el razonamiento y el control de la percepción emocional al establecer relaciones afectiva con los demás dentro de un entorno muchas veces cambiante.

Desde esta perspectiva, tanto Peralta y Cobos (2020),  Hernández y Alcántara (2020) como Sanabria (2021),  exponen  que la neuropsicología  es una de las disciplinas más importante en el campo del estudio de la mente humana, puesto que ella se encarga de analizar todos los fenómenos y situaciones que ocurren entre la mente y el comportamiento humano, permitiendo comprender sucesos emocionales como la socialización, el desarrollo de las habilidades sociales y los diversos elementos que  inciden sobre el quehacer cotidiano de los seres humanos como tal.

En este mismo sentido, es importante reseñar que la neuropsicología  tiene una función básica en el estudio de las lesiones y complicaciones a nivel cerebral, por lo tanto una afección puede provocar irritaciones, alteraciones cognitivas y afectivas que evidentemente afectaran progresivamente el desarrollo de los procesos asociados con la inteligencia emocional y las habilidades sociales que son elementales en la consolidación de la socialización los demás agentes dentro de su entorno inmediato.

Asimismo, en el ser humano  son manifestaciones  de acuerdo a las experiencias y vivencias personales, que dependen en gran medida de la alta cantidad de estímulos positivos o negativos que se trasforma en placer, satisfacción, alegría enojo, rencor, temor y angustia, en donde se activan ciertas áreas cerebral. Desde este punto de vista, los componentes neuropsicologicos tienen una relación amplia con las manifestaciones de la comportamiento social, debido a que las emociones representan elementos comunicativos que transmiten diversidad de información  a través de las regiones cerebrales donde el sistema límbico emite una respuesta que pudiera ser de agrado o desagrado, lo cual él es percibido desde el punto de vista exterior, teniendo la misma una amplia relación con los cinco componentes de la inteligencia emocional entre las que se destaca el autoconocimiento, el control emocional, la motivación, la empatía y por ende el desarrollo de las habilidades sociales.

Por lo que se infiere que la neuropsicología es una de las disciplinas de mayor relevancia que permite explicar ciertos comportamientos en los seres humanos, ya que analiza las diversas afecciones cerebrales y permite una intervención oportuna, también se hace elemental destacar que la misma tiene implicaciones en el desarrollo de las habilidades sociales y la inteligencia emocional, pues dependiendo de las lesiones o daños se puede afectar la capacidad de razonamiento practico y analítico en la persona, en los adolescentes se verse comprometidas sus funciones esto generaría alteraciones en su capacidad para poder establecer relaciones afectivas con los demás dentro de un ambiente cambiante.

De allí que un buen manejo de la inteligencia emocional y habilidades sociales en los adolescentes, permitiría un desarrollo integral de los mismo, facilitando la integración, la convivencia, la capacidad para interactuar con los demás de forma asertiva, empleando gestos y posturas corporales que sean cónsonas con el discurso, que invite a la generación de un ambiente de armonía social y disminuya los conflictos sociales. Esta situación, implica plantear una interrogante base  ¿Cuál es la relación entre la inteligencia emocional vs las habilidades sociales en adolescentes indígenas y no indígenas? 

En este orden de ideas, el objetivo de este artículo es  revisar y analizar  investigaciones  internacionales como  nacionales basadas en la relación de la inteligencia emocional y habilidades sociales, así como sus implicaciones en la vida cotidiana de los adolescentes en el periodo comprendido entre 2019 y 2024. En la elaboración de este estudio se emplea una metodología de revisión documental,  descriptiva y  hermenéutica.  Finalmente, se valora la pertinencia de los planteamientos encontrados.  Los artículos indagados se organizaron teniendo en cuenta la categoría: relación entre  inteligencia emocional y  habilidades sociales, así como sus implicaciones en la vida cotidiana de los adolescentes indígenas y no indígenas.

Metodología

Para alcanzar el objetivo se empleó  una metodología de revisión documental,  descriptiva y  hermenéutica.  En este sentido,  Vásquez (2022), expone que la investigación documental se basa en la búsqueda, clasificación y análisis de diversos materiales escritos o electrónicos. Al respecto, este artículo se consideró dentro de este tipo pues se hace una revisión en profundidad en diversos materiales considerando especialmente las investigaciones previas sobre las categorías inteligencia emocional y habilidades sociales  en adolescentes indígenas y no indígenas, así como sus implicaciones en la vida cotidiana de los adolescentes.

En la misma vertiente, según Quezada (2019),  la investigación descriptiva es aquella que  trata de responder a una serie de interrogantes para dilucidar o dar a conocer la temática o fenómeno. En este caso, se consideró descriptiva, pues se plantean conocer la relación de la inteligencia emocional y habilidades sociales en adolescentes indígenas y no indígenas,  así como sus implicaciones en la vida cotidiana de los adolescentes. Asimismo, se consideró que es hermenéutica, ya que la misma parte de un proceso dialectico en el cual el investigador realiza un recorrido sobre los diversos elementos que componen la temática según lo plantea (Santillán, 2019).

Entre los procedimientos llevados a cabo se encuentra  búsqueda de datos en motores como Scopus, google académico, Redalyc y Scielo, sistematización de la información a través del resumen e identificación del análisis comparativo de ambas categorías. Los criterios de búsqueda utilizados fueron: El título, de corte internacional o nacional, entidades y las categorías: inteligencia emocional y habilidades sociales en adolescentes  indígenas y no indígenas, se tiene en cuenta la revisión de documentos que correspondan al periodo comprendido entre los años 2019 y 2024.

 

Resultado

El método de búsqueda de esta revisión de literatura se define de la siguiente manera: Inicialmente, utilizando el criterio de búsqueda relación entre la inteligencia emocional y las habilidades sociales en adolecentes indígenas  en primera instancia Mella (2024), en su trabajo "Predominio de la educación emocional occidental en contexto indígena: necesidad de una educación culturalmente pertinente", señala la predominancia de los modelos occidentales de educación emocional y la urgencia de desarrollar enfoques que sean relevantes y respetuosos con las epistemologías y la identidad cultural de los pueblos indígenas, como la Mapuche. Este autor sugiere que una epistemología emocional propia de cada cultura indígena permitiría reconocer y validar sus formas de expresión y regulación emocional, fundamentales para una educación intercultural efectiva. Destaca la importancia de escuchar los "ideales emocionales" de los niños y niñas de culturas minoritarias.

Por su parte, Curiel Gomez, Chiquillo Rodelo y Amaya López (2024), "Salud mental e interculturalidad en poblaciones indígenas en América Latina: Bienestar integral en el contexto actual", si bien aborda la salud mental de manera más amplia, subraya la interculturalidad como un componente esencial del bienestar integral de estas poblaciones. Aunque no se centra exclusivamente en adolescentes, plantea la visión alternativa y distinta a la propuesta por el saber occidental, lo cual es fundamental para entender cómo la inteligencia emocional y las habilidades sociales se construyen y se manifiestan en estos contextos. Es una base para comprender la importancia del enfoque cultural.

Es importante mencionar que existe  una escasez de investigaciones que se centren de manera exhaustiva en la Inteligencia Emocional de adolescentes indígenas. Los estudios existentes a menudo se enmarcan en contextos más amplios de salud mental o bienestar, y algunos sugieren que la cultura influye en la expresión y percepción de las emociones.  Es crucial reconocer las cosmovisiones y contextos culturales específicos de las comunidades indígenas para desarrollar programas de educación emocional inclusivos y efectivos. La falta de este enfoque ha llevado a investigaciones genéricas que no abrazan la diferencia cultural. Se encontraron 72  investigaciones recientes (2023) que hacen énfasis en población indígena en Venezuela, Colombia y Brasil que destacan el impacto de los estilos de crianza

Mientras que, Nava (2024), desarrollo un  estudio sobre "Educación superior y jóvenes indígenas" discute los desafíos y barreras sociales y académicas que enfrentan los estudiantes indígenas al acceder, permanecer y egresar de la educación superior. Aunque no se enfoca directamente en habilidades sociales, las problemáticas relacionadas con la inclusión intercultural y las prácticas racistas sugieren que las habilidades de adaptación, comunicación intercultural, asertividad y gestión emocional (componentes de la inteligencia emocional y las habilidades sociales) son cruciales para su éxito y bienestar.

Asimismo, el estudio de Lemay (2024) analiza el desarrollo de la inteligencia emocional en la educación intercultural en estudiantes de séptimo grado en la Unidad Educativa “San Juan” en Riobamba, Ecuador, donde conviven niños indígenas y mestizos. El trabajo destaca la importancia de fomentar ambientes de aprendizaje inclusivos que promuevan la empatía, el respeto y la colaboración entre grupos étnicos diversos, para superar brechas culturales y conflictos derivados de la diferencia étnica.

Fortalecimiento de la inteligencia emocional en contextos indígenas
Otra investigación de 2024 en la Institución Educativa Juan Jacobo Aragón, en Fonseca, Guajira (Colombia), con estudiantes de sexto grado, buscó fortalecer la inteligencia emocional mediante una estrategia didáctica llamada “Mentes brillantes, emociones fuertes”. Los resultados mostraron avances significativos en la regulación emocional y el bienestar integral, aspectos cruciales para adolescentes en contextos culturales diversos, incluyendo comunidades indígenas.

Finalmente, Guerra (2019), Fajardo (2019), Ramírez (2020), Arriechi (2022) y Guillen (2023),  coinciden en sus planteamientos al destacar que la inteligencia emocional y las habilidades sociales en los adolescentes wayuu están siendo fuertemente afectados por los factores psicosociales relacionados a la identidad Cultural y Aculturación, los roles de Género y Socialización Tradicional, el idioma y Comunicación, la cosmovisión y Valores Tradicionales, la ddiscriminación y Racismo, el maltrato Psicológico.

Además es importante resaltar, que la mayoría de los estudios disponibles se centran en poblaciones generales o abordan aspectos más amplios de la salud mental o la educación intercultural, lo que implica que la relación directa con la inteligencia emocional y habilidades sociales en adolescentes indígenas a menudo debe ser inferida o contextualizada.

En el caso de los adolescentes no indígenas, así  sus implicaciones en la vida cotidiana de los adolescentes,  definidos y consultados en la base de datos google académico, se obtuvo un total de 142 trabajo entre artículos e investigaciones previas. Con base en elegibilidad, analizando títulos y resúmenes de los artículos, la búsqueda se redujo a  50, de los cuales 30 fueron analizadas a texto completo. Finalmente, 8 artículos fueron incluidos, realizando análisis y revisión crítica de su contenido. En la tabla 1 se presenta un cuadro resumen de los artículos analizados junto a los principales hallazgos de éstos.

Tabla 1 cuadro comparativo entre inteligencia emocional y habilidades sociales en adolescentes no indígenas

Titulo

Autores

Año

Objetivo

Población

Resultados

Aportes

Inteligencia emocional y las habilidades sociales en estudiantes de 6to y 7mo años de preparatoria de la Unidad Educativa  Municipal Antonio José de Sucre

Panchi (2019),

Establecer la relación entre  inteligencia emocional y las habilidades sociales en estudiantes de 6to y 7mo años de preparatoria de la Unidad Educativa  Municipal Antonio José de Sucre

 20 estudiantes de 6to y 20 de 7mo.

Las graficas muestran que este caso la inteligencia emocional de los estudiantes era baja, evidenciándose actitudes de agresividad y falta de tolerancia en el aula, mientras que las habilidades sociales  se reportaron en un nivel escaso, lo que llega a concluir que si existen debilidades en la dimensión de inteligencia intrapersonal esta afectara de forma significativa las relaciones sociales que emprendan los adolescentes, de igual manera se identificó que la primera infancia y la adolescencia es determinante en el desarrollo de estas dos grandes habilidades.

Las variables inteligencias emocional y habilidades sociales pueden relacionarse de manera positiva o negativa, sin embargo, ambas depende de la otra.

Inteligencia emocional y habilidades sociales en  estudiantes de secundaria del colegio alternativo Acuarela del Sol, Arequipa

Quevedo (2019),

Determinar la relación entre Inteligencia emocional y habilidades sociales en  estudiantes de secundaria del colegio alternativo Acuarela del Sol, Arequipa

32 estudiantes de secundaria

Existe una correlación moderada pero significativa entre las variables implicando que en la medida que los adolescentes cultiven su inteligencia emocional tendrán un mejor desenvolvimiento social o viceversa, lo cual genera un impacto sobre su vida cotidiana  en términos de contribuir al desarrollo de la asertividad en la escuela, la familia y la comunidad, permitiendo un estado de bienestar emocional y social favorecedor para el trabajo en equipo  y la cohesión grupal como tal.

Existe una relación estadística moderada  entre las variables, asumiendo que no es determinante en el desarrollo integral de los adolescentes.

Inteligencia emocional y habilidades sociales en los estudiantes del 2º.  Año de educación secundaria

Cruzalegui (2019),

Establecer el grado de relación entre Inteligencia emocional y habilidades sociales en los estudiantes del 2º.  Año de educación secundaria

12 estudiantes

Los estadísticos empleados determinan una relación moderada  entre las dimensiones manejo de sentimientos y atención emocional de la inteligencia con las dimensiones empatía y reparación de las habilidades sociales, además de ello, se expone que tanto el autoconocimiento como la regulación de las emociones tienen implicaciones significativas en los proceso de interacción y socialización de los estudiantes, por lo cual ambos requieren ser estimulados.

Existe una relación estadística moderada  entre las variables, en las dimensiones de empatía

Inteligencia emocional y habilidades sociales en adolescentes transgresores de normas sociales

Méndez (2020)

Analizar Inteligencia emocional y habilidades sociales en adolescentes transgresores de normas sociales

18 adolescentes transgresores de normas sociales

Los estadísticos reflejaron  divergencia en sus puntuaciones concluyéndose que existe un bajo nivel de relación en sus variable

Los jóvenes con conductas disruptivas presentan una baja relación entre las variables

Influencia de la inteligencia emocional y habilidades sociales en contextos escolarizados

Castro y Cortes (2023), 

Analizar la Influencia de la inteligencia emocional y habilidades sociales en contextos escolarizados

60 estudiantes de primaria

El desarrollo de la  inteligencia emocional  es un factor necesario para que se establezca relaciones interpersonales de carácter afectivo, ya que facilita conductas que permitan a los estudiantes adaptarse a los escenarios cambien, enfrentarse a los desafíos emocionales continuos y desarrollarse de manera individual para poder integrase posteriormente a los grupos de trabajo, por lo que se concluye que existe una relación altamente significativa que evidencia la necesidad de estimular estas habilidades en las diferentes etapas de los seres humanos.

Relación altamente significativa entre las variables

Inteligencia emocional, empatía y buen trato como factores protectores frente a la agresión en adolescente

Orozco (2021),

Analizar la inteligencia emocional, empatía y buen trato como factores protectores frente a la agresión en adolescente

76 adolescentes

la adolescencia es una de las etapas mas complejas y que requiere de mayor atención en la vida de los seres humanos, sin embargo en la medida que los jóvenes  son capaces de tomar conciencia de la importancia del manejo de sus emociones en esa misma medida tendrá un mejor desenvolvimiento social, para establecer relaciones afectivas y efectivas con los demás dentro de su entorno inmediato, además de que puede considerar condiciones mínimas para contrarrestar cualquier situaciones negativa que afecte su desarrollo  social..

Los adolescentes que manifiestan actitudes de agresividad presentan bajos niveles de inteligencia emocional y empatía

Inteligencia emocional y habilidades sociales en estudiantes de secundaria

Ramírez (2021),

Determinar la relación Inteligencia emocional y habilidades sociales en estudiantes de secundaria”

45 estudiantes de secundaria

Correlación positiva entre las variables, lo que evidencia que en la medida que los jóvenes gozan del manejo de sus emociones en esa misma correspondencia tiene una mejor asertividad en el dominio de sus habilidades sociales, indicando que disfrutan de compartir con sus compañeros, buscan puntos de equilibrio para reparar las diferencias que pudieran generase en la dinámica cotidiana  y siempre solicitan orientaciones de sus padres, profesores o demás adultos en su contexto inmediato.

Cuando existen puntos de equilibrio, intereses  y manejo emocional los jóvenes suelen arreglar ellos mismos sus diferencias

Inteligencia emocional y empatía social en adolescentes con TEA Y TDAH

Romero

(2022)

Comparar la Inteligencia emocional y empatía social en adolescentes con TEA Y TDAH

15 adolescentes con diagnostico de TEA y 15 estudiantes con TDAH

Los adolescentes TEA presentaron niveles moderados de inteligencia intrapersonal, pero bajo interpersonal, los estudiantes con TDAH  evidenciaron una relación baja entre sus puntajes en sus dimensiones 

Los trastornos del desarrollo  son factores que impiden la estimulación  de algunas dimensiones de la inteligencia emocional o las habilidades sociales

 

 

Tabla 2 establecimiento de similitudes y divergencia entre los estudios

Investigaciones

Autores

Similitudes

Divergencias

Inteligencia emocional y habilidades sociales en  estudiantes de secundaria del colegio alternativo Acuarela del Sol, Arequipa

Quevedo (2019),

·         Relación estadística moderada no determinante entre las variables inteligencia emocional y habilidades sociales 

 

Inteligencia emocional y habilidades sociales en los estudiantes del 2º.  Año de educación secundaria

Cruzalegui (2019),

 

Inteligencia emocional y habilidades sociales en estudiantes de secundaria

Ramírez (2021),

 

Inteligencia emocional y las habilidades sociales en estudiantes de 6to y 7mo años de preparatoria de la Unidad Educativa  Municipal Antonio José de Sucre

Panchi (2018),

·         Bajo nivel de relación entre las variables analizadas

 

·         Bajo nivel de relación entre las variables analizadas

Inteligencia emocional y habilidades sociales en adolescentes transgresores de normas sociales

Méndez (2020)

Influencia de la inteligencia emocional y habilidades sociales en contextos escolarizados

Castro y Cortes (2023), 

 

·         Relación altamente significativa y determinante entre las variables inteligencia emocional y habilidades sociales

Inteligencia emocional, empatía y buen trato como factores protectores frente a la agresión en adolescente

Orozco (2021),

 

·         Las actitudes agresivas es un factor que puede afectar el desarrollo de los componentes de la inteligencia emocional y las habilidades sociales

Inteligencia emocional y empatía social en adolescentes con TEA Y TDAH

Romero

(2022)

 

·         Los trastornos del desarrollo  son factores que impiden la estimulación  de algunas dimensiones de la inteligencia emocional o las habilidades sociales

 

Al cotejar la información analizada en función de las dos categorías principales, una basada en la inteligencia emocional y la otra en el desarrollo de las habilidades sociales en la adolescencia no indígenas, se tiene que los autores  Brown (2020), Torres  (2021),  Camacho (2022), Losada (2018), Fernández y Ramírez (2020), muestran una gran relación en sus aportes al considerar que la inteligencia emocional como una capacidad basada en el conocimiento y manejo de las emociones propias para poder comprender las de los demás, es decir, que parte de lo individuo para llegar a lo colectivo, es allí, donde desempeña su función las habilidades para que el proceso de socialización e integran se establezca de manera fluida, precisa y oportuna, donde existe una fuerte conexión del sistema neuropsicologico tal como lo menciona Peralta y Cobos (2020) y  Hernández y Alcántara (2020), pues estos están relacionado con los componentes neuropsicologicos que incide en  las manifestaciones de la comportamiento social, lo cual se expresa de forma física, mediante actitudes y expresiones corporales de agrado o desagrado ante diversas situaciones que se suscitan en el entorno donde se desenvuelven los adolescentes.

Desde esta perspectiva teórica, se infiere en un primero momento que la inteligencia emocional y las habilidades sociales tienen  una amplia relación, pues están interconectadas o asociadas, ya que en la medida que un joven conoce y autorregula sus emociones en esa misma medida, tendrá mayor disposición para el desarrollo de una comunicación basada en principios de respeto, tolerancia y equidad, promoviendo siempre el trabajo en equipo, pero por el contrario si esto no es desarrollado de forma efectivo, se genera un ambiente mayor hostilidad social y conductas de agresividad en los adolescentes, por eso es oportuno que los psicólogos en formación tengan claridad en los métodos adecuados de intervención para poder garantizar superar las dificultades que se presente frente a este escenario.

Al establecer la relación entre las 2 variables inteligencia emocional y habilidades sociales  en adolescentes se encuentran similitudes  entre Quevedo (2018), Cruzalegui (2019)  y Ramírez (2021),            ya que la estadística  fue moderada no determinante entre las variables inteligencia emocional y habilidades sociales, por lo cual se  infiere que  algunas dimensiones tienen mayor incidencia sobre la otra, tal es el caso de la autorregulación con la empatía y a su vez esta con los componentes de las habilidades sociales.

Sin embargo, hay divergencia con  la posición de  Panchi (2019) y Méndez (2020), quienes obtuvieron resultados diferentes, evidenciando que no necesariamente se establece una relación en todos los casos. Todos se diferenciaron con los resultados encontrados por Castro y Cortes (2023),   quienes revelaron una relación altamente significativa y determinante entre las variables inteligencia emocional y habilidades sociales. Finalmente, Orozco (2021) y Romero (2022), coincidieron que estén factores neurológicos o cerebrales o alteraciones de la personalidad que pueden afectar la consolidación de las variables inteligencia emocional y habilidades sociales.

Conclusiones

La  revisión y análisis  basada en la relación de la inteligencia emocional y habilidades sociales en adolescentes indígenas y no indígenas, permitió vislumbrar la importancia del conocimiento y manejo de las emociones que  favorecen el proceso de relaciones interpersonales con los demás, sin embargo, dentro del contexto en el cual se desenvuelven los jóvenes es elemental crear condiciones óptimas de bienestar para contribuir a la seguridad, autonomía y toma de decisiones, debido a que si el contexto es totalmente desfavorecedor se generaría un clima de tensión, hostilidad  y falta de empatía.

 Las investigaciones recientes (2019-2024) confirman que la inteligencia emocional y las habilidades sociales están estrechamente relacionadas en la adolescencia y son esenciales para el desarrollo integral de los jóvenes. El fortalecimiento de estas competencias a través de programas educativos y estrategias específicas contribuye a una mejor adaptación social, mayor resiliencia y bienestar emocional. Los autores coinciden en la necesidad de continuar promoviendo la educación emocional en los entornos escolares y familiares para enfrentar los desafíos propios de esta etapa vital.

 En la exploración se evidencio que las dinámicas de la Inteligencia Emocional y las Habilidades Sociales en adolescentes, estableciendo una comparación entre aquellos pertenecientes a comunidades indígenas y sus pares no indígenas. Al examinar estas diferencias y similitudes, buscamos comprender cómo la herencia cultural, las prácticas comunitarias y las experiencias individuales moldean estas capacidades esenciales, contribuyendo así a una visión más completa de la salud socioemocional en poblaciones diversas.

Asimismo, la adolescencia es una etapa bastante compleja donde se manifiesta una cierta incertidumbre, debido precisamente al establecimiento de las normas sociales, la responsabilidad y los procesos de socialización con los demás, por lo que se requiere el apoyo de los diferentes miembros de la familia, las instituciones y la sociedad en general para que se contribuya a la formación integral de los jóvenes.

En este mismo orden de ideas, en este artículo se estableció una amplia relación entre las categorías antes mencionadas, entendiendo que en la medida que los jóvenes sean capaces de poder auto identificar sus emociones y controlarla, en esa misma medida podrán regular las emociones provenientes desde el exterior, logrando superar cualquier dificultades y estando en capacidad de responder a las demandas del entorno. 

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Thoughts

  • mma1993

    Me lo leí completo sin saber nada de estadística. Lo de Méndez, que en los que rompen las normas no hay relación entre las dos, me cuadra: superviso a doce personas y los que más broncas arman son los que mejor hablan.

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