Una carta...
Mon chéri,
Escribo esta carta como símbolo de una historia de amor secreto que careció de realidad.
Te la dejo como un recuerdo de que fuiste amado como lo deseaste, por más que nunca lo hayas notado. Siempre estuve invisible a tu lado mientras ganabas el mundo, no me importó que nunca me miraras o que me ignoraras, permanecí como una leal oscuridad con sonrisa brillante a espera de su luz con estrellas apagadas.
En mí nunca hubo esperanza, pero existió amor, no padecí de atención y por eso te daba la razón, incluso con un corazón roto, continué apareciendo en la foto.
Hasta que me fui, no por voluntad, sino por necesidad. El dolor a pocos arrancó mi belleza y mis suaves cabellos, que sin querer apagó el brillo en mis ojos y que borró la sonrisa de mi rostro.
La paz insistió por más que luchara, no avisó, no gritó, no tuvo escrúpulos al llevarse mi vida que florecía en la sombra de poca felicidad y si lo pienso no entendería el por qué.
No espero que te arrepientas, ni que lo lamentes, solo quiero que guardes el recuerdo de que siempre estuve ahí, sobre todo cuando más lo necesitabas, que te agarres de la soledad que yo reemplazaba y que en algún momento me extrañes, así sea en la hipocresía.
Estas letras escritas por mis lágrimas sellan el infinito de amor que sentí por ti, del cual tu nunca notaste y que me hizo tanto daño, ese que tanto traté de olvidar, pero cuando se trata de pasión, el corazón pierde la razón.
Solo te pido una cosa antes del adiós, mira al cielo oscuro y la constelación más brillante seré yo, porqué en ese lugar no estaré invisible, entonces cuando me veas susurra lo que venga del dolor, esa será la última vez que te escucharé.
Te amé, me dolió, estuve ahí, pero me fui. Te dejo mi legado de amor oculto, porque tal vez yo no esté, pero él se quedó, solo espera que abras tu alma para poder descansar y por consecuencia finalmente amar de verdad...
... Pour l'éternité, mon amour...