Como esa tormenta que llega y descarga en un instante sin aviso, causando caos y destrucción.
Como cuando abres los ojos y todo lo que ves es negro sin un ápice de color.
Sientes que las sombras te atormentan, que no te dejan avanzar.
Y solo cuando cierras los ojos y respiras, entonces la luz comienza a brillar.