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Hay miradas que el tiempo no borra

seavienbyyeni
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Hay personas cuyo nombre el tiempo borra, pero cuya mirada encuentra un rincón eterno donde quedarse.

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Hay personas cuyo nombre el tiempo borra, pero cuya mirada encuentra un rincón eterno donde quedarse.

Porque no todas las personas que pasan por nuestra vida permanecen de la misma manera.

Algunas se convierten en recuerdos cada vez más lejanos. Con el tiempo dejamos de recordar sus palabras, olvidamos detalles, ya no sabemos qué hacen ni dónde están, y poco a poco sus nombres dejan de aparecer en nuestros pensamientos.

Pero hay otras que se quedan de una forma diferente.

Quizá ya no recuerdes exactamente cuándo comenzaron a formar parte de tu vida, ni puedas explicar por qué tuvieron un impacto tan grande en ti.

Solo recuerdas su mirada.

Esa manera particular de mirarte que alguna vez hizo que todo pareciera detenerse por un instante.

Y es extraño, porque el tiempo tiene una forma silenciosa de llevarse muchas cosas.

Se lleva conversaciones.

Se lleva rutinas.

Se lleva lugares que alguna vez fueron importantes.

Pero hay recuerdos que parecen resistirse.

Una mirada.

Una sonrisa.

Un momento pequeño que quizá para la otra persona no significó demasiado, pero que para ti terminó convirtiéndose en uno de esos recuerdos que aparecen de vez en cuando sin pedir permiso.

Tal vez ya no quieras volver.

Tal vez ya no esperes encontrarla.

Tal vez incluso hayas aprendido a vivir perfectamente sin esa persona.

Pero eso no significa que haya dejado de existir en algún rincón de tu memoria.

Porque olvidar no siempre significa borrar.

A veces significa aprender a recordar sin querer regresar.

Y quizá algunas personas no están destinadas a quedarse en nuestra vida para siempre.

Pero sí a dejar algo que permanece.

Una mirada que el tiempo no pudo borrar.

Un recuerdo que, aunque ya no duela, siempre tendrá un pequeño lugar dentro de nosotros.

Porque hay personas cuyo nombre finalmente olvidamos…

pero cuyos ojos, por alguna razón, nunca dejamos de recordar.