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Hay cosas por las que vale la pena luchar

seavienbyyeni
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Insistir tal vez no siempre deja algo bueno, pero qué cobarde sería no luchar por aquello que hace brillar tus ojos.

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Insistir tal vez no siempre deja algo bueno, pero qué cobarde sería no luchar por aquello que hace brillar tus ojos.

Porque hay una diferencia entre perseguir algo que claramente no quiere quedarse y luchar por algo que realmente significa mucho para ti.

A veces nos dicen que debemos soltar a la primera señal de dificultad, que si algo no funciona inmediatamente es mejor dejarlo atrás.

Pero no todo lo que cuesta está destinado a perderse.

Hay cosas que merecen un intento.

Personas que merecen una conversación sincera.

Sueños por los que vale la pena levantarse una vez más.

Y momentos en los que decir “voy a intentarlo” no significa aferrarse.

Significa ser honesto con lo que quieres.

Porque también sería triste mirar hacia atrás algún día y preguntarte qué habría pasado si hubieras tenido un poco más de valor.

Si hubieras hablado.

Si hubieras dado aquella oportunidad.

Si hubieras intentado una última vez.

Pero luchar por algo tampoco significa olvidarte de ti mismo.

No significa rogar.

No significa aceptar cualquier cosa.

No significa insistir eternamente cuando solamente tú estás haciendo el esfuerzo.

Hay una línea entre luchar por algo y luchar contra la voluntad de alguien.

Y cuando esa línea se cruza, también hay que saber retirarse.

Porque luchar por lo que amas puede ser hermoso.

Pero saber cuándo dejar de luchar también es una forma de amor propio.

Así que si hay algo que realmente hace brillar tus ojos, algo que te importa de verdad y que todavía tiene una posibilidad de ser construido, inténtalo.

Habla.

Da lo mejor de ti.

No tengas miedo de demostrar cuánto te importa.

Porque quizá no funcione.

Quizá termine siendo una lección.

Pero al menos podrás mirar atrás y saber que no te quedaste con el “¿qué habría pasado si…?”.

A veces hay que luchar.

A veces hay que soltar.

La verdadera sabiduría está en aprender a reconocer cuál de las dos cosas necesita aquello que amas.