El inicio de esta historia trata del final de otra.
Lo que pasó después de 18 todavía sigue clavado en mis recuerdos. Ese abril, un mes que me traumó tanto que ahora es el único mes que recuerdo de todo el año.
Terminamos en los primeros días del mes y, a la semana, tuve que regresar a clases. A verlo diario. A soportar sentir la necesidad de tenerlo cerca y, al mismo tiempo, tener que mantenerme alejada, porque ya no éramos novios.
Éramos exnovios.
Un término bastante cruel, como si esas dos letras antes de la palabra novio fueran suficientes para hacer desaparecer todo lo que un día hubo. Como si de pronto se volviera algo insignificante, algo tan "X", cuando para muchos de nosotros significa una vida entera.
Porque sí, yo me veía viviendo una vida entera a su lado.
Y a veces siento que él y yo dejamos tantas cosas pendientes. Una charla donde habláramos desde el corazón y no desde el ego, el orgullo y los problemas que un día nos marcaron. Una cita que fuera perfecta para ambos. Más risas de esas ingenuas, de esas que nacen de la alegría y que incluso dan un poco de vergüenza.
Pero, sobre todo, me queda una vida pendiente con él.
Y es realmente aquí donde empieza el verdadero duelo.
El verdadero inicio de esta historia, todo después de el.......