Ahora escribo desde mi sinceridad y dolor. A veces no me siento tan triste y no puedo definir como me siento. Anhelando profundamente ser amada, sabiendo que yo tampoco puedo dar ni amar.
Quisiera desde el fondo de mi corazón que me amen y amar, pero no encuentro el consuelo necesario.
Tal vez me faltó escuchar un te amo, te apoyo, lo vas a lograr, solo escuché Nina cambia, algún día espero madures, etc.
Tal vez no pueda ganar el amor por el que tanto he luchado, pero si pueda sacar de casillas a esas personas que no me dejan ser feliz.
Ser amada y ser odiada es fuerte. Como no he conseguido amor, quisiera que me odien.
No se cuando me pueda recuperar de esto, nunca me recuperé de todo lo que viví y ahora cada día se convierte en una prueba de vida o muerte, donde me siento más muerte que viva.
Tal vez mañana ya no recuerde quien fui hoy, pero espero de todo corazón, mi alma se sienta mejor, mi cerebro recuperado y mi cuerpo fortalecido.
Que sería de mi vida sin Dios, una mujer tan débil como yo no hubiera aguantado un día, nací muy sensible y muy débil, intenté ser fuerte, pero no puedo, ahora me desplomo y rompo en pedazos.