Aún cargo con el dolor de tus mentiras, mi corazón está al límite, quisiera tener la fuerza para levantarme de cama y hacer algo por mi, pero no puedo.
En el camino de intentar me he sumergido en una profunda depresión, de la que casi no puedo escapar.
Me siento asfixiada por haber sido tonta de nuevo, mi cuerpo que ya se estaba recuperando, se destrozó en mil pedazos nuevamente.
Me duelen ver cómo pasan los días y estoy sumergida en una profunda soledad. Quisiera simplemente desparecer.
Con todo lo que me ha pasado hasta mis sueños de ser feliz se han ido.
Ahorita solo estoy viviendo, sobreviviendo.
Quisiera sentir el calor de alguien más, pero desde mis traumas y mi dolor siempre te voy a seguir escogiendo a ti.
Sé cómo se siente estar contigo, sé cómo me mientes y sé cómo duele.
Recuerdo cuando estaba sola y más te necesitaba, no solo me abandonaste, me arrastraste a la depresión y me dejaste en el piso, por un momento pensé que ya no me iba a recuperar.
Ahora con el tiempo solo veo que las cosas no han cambiado para nada.
Dios ya quiero que se acabe todo esto, yo no puedo salir, ayúdame, aunque en el fondo quisiera quedarme, por favor escucha mis llantos y rescátame, así como lo hiciste con los otros hombres que querían hacerme daño.
Padre ya no avanzo.