El trauma psicosocial no es una abstracción; se encarna en la biología (Merleau-Ponty, 1945). Mi abuela colombiana enfrentó desde joven estigma e inseguridad corporal al unirse a mi abuelo, sirio-libanes Fortunato Chadid Jattin (1.50 m frente a 1.84 m). La carga alostática sostenida sobre el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal (HPA) generó la inmunosupresión sistémica que facilitó la oncogénesis de su melanoma terminal y la diabetes (McEwen, 1998; Antoni et al., 2006).
Sobre este colapso somático emergió el Alzheimer. Cuidar esta neurodegeneración somete a la familia a un agotamiento neuroendocrino y emocional devastador, porque se trata de un duelo suspendido (Schulz y Sherwood, 2008). Es un burnout silencioso mientras contenemos la respiración, anhelando que, en medio de la niebla cognitiva, vuelva a pronunciar nuestro nombre al menos por un instante.
La ciencia clínica y la fenomenología convergen en que sanar exige atender tanto al cuerpo que somatiza como a la mente que cuida.
Cristina López Chadid (2026)