Te elijo a ti,
una y mil veces,
aunque tus silencios
no sepan decirme nada
y mis palabras
no siempre logren alcanzarte.
Te elijo
en lo simple
y en lo difícil,
en lo que comprendo
y en todo lo que no.
Porque hay algo en ti
que no necesita explicación,
algo que se siente
aunque no tenga nombre.
Y te elijo también
aun cuando dudo,
cuando me pierdo,
cuando no sé bien cómo amar…
porque todavía soy una niña
que apenas está aprendiendo,
que tropieza con sus propios sentimientos
y aun así, intenta quedarse.
Y con todo eso,
con lo que soy
y lo que me falta,
te vuelvo a elegir.