PERSONAJES:
CAPITÁN HUESO (Pastor Alemán): Un perro militar severo, con parche en el ojo y traje espacial hecho de bolsas de residuos. Obsesionado con perseguir su propia cola para generar energía warp.
DOCTORA LUNA (Caniche Toy): Científica brillante y neurótica. Lleva lentes gigantescos y un collar que traduce sus ladridos a un tono técnico e insoportable.
FIRULAIS EL REBELDE (Mestizo): Un filósofo callejero que viste un chaleco de cuero, anda en un monopatín impulsado por ventiladores y come pizza congelada.
SR. GATO BISCUTO (Gato persa infiltrado): Un gato espía disfrazado torpemente de Golden Retriever con una peluca de lana y un hocico de plástico fijado con cinta adhesiva.
ACTO I: La catástrofe del hula-hula cuántico
(ESCENARIO: El puente de mando de la nave espacial "La Cucha de Odín". En lugar de pantallas, hay ventanas circulares que muestran un espacio exterior de color rosa pastel lleno de pelotas de tenis flotantes. El timón es una rueda gigante para hámsteres. El CAPITÁN HUESO gira frenéticamente dentro de la rueda para mantener el rumbo.)
CAPITÁN HUESO: (Jadeando fuertemente mientras corre) ¡Doctora Luna! ¡Reporte de propulsión! ¡Siento que la cola está a punto de alcanzarme y si me la muerdo vamos a colapsar el hiperespacio!
DOCTORA LUNA: (Tecleando desesperadamente en una máquina de escribir conectada a un tazón de croquetas) ¡Aguante, Capitán! Si muerde su cola antes de cruzar la Galaxia de los Carteristas, la fricción del pelaje va a derretir las reservas de aire comprimido de los juguetes con chifle.
FIRULAIS EL REBELDE: (Entra en escena haciendo un truco con su monopatín, masticando una porción de pizza fría) Relajen los pulgares, muchachos. Digo, las almohadillas. El universo no es más que una alfombra gigante que alguien olvidó aspirar. ¿Para qué tanta prisa?
CAPITÁN HUESO: (Frena en seco en la rueda, saliendo despedido hacia adelante y estrellándose contra el suelo) ¡Firulais! ¡Estamos en alerta roja! El Imperio Félido ha desplegado una plaga de punteros láser gigantes sobre la superficie del Planeta Hidrante. ¡Si los perros locales empiezan a perseguir los puntos rojos, nadie va a marcar el territorio y el planeta perderá su fuerza de gravedad!
SR. GATO BISCUTO: (Avanza a pasos torpes, acomodándose la peluca de lana que se le cae sobre un ojo. Habla con un ladrido grave y absurdamente falso) Woof... Woof. Saludos, compañeros caninos. Yo, siendo un perro de pura cepa al que le encanta lamer paredes y perseguir palos, sugiero que nos rindamos ante la majestad de los gatos y les entreguemos todos los sobres de comida húmeda. Woof.
DOCTORA LUNA: (Mirándolo con lupa) Un momento... Tu hocico tiene una marca de fábrica que dice 'Hecho en la Fábrica de Plásticos Gatunos'. Y tus orejas no huelen a shampoo de pulgas, ¡huelen a menta gatuna!
SR. GATO BISCUTO: (Nervioso, lamiéndose una pata por instinto) ¡Eso es una difamación! Me bañé con acondicionador de coco esta mañana. ¡Woof! ¡Arf! ¡Miren allá, un cartero espacial!
(Todos los perros se giran violentamente hacia la ventana, apoyando las patas contra el vidrio y ladrando sin control al espacio vacío.)
TODOS LOS PERROS: ¡GRRRR! ¡WOOF WOOF WOOF! ¡FUERA DE NUESTRO VECINDARIO ESPACIAL!
ACTO II: El juicio de la pelota que nunca volvió
(ESCENARIO: Un desierto fluorescente donde el suelo está compuesto por miles de millones de croquetas crujientes. En el centro hay una estatua gigante de un hueso de goma brillante. Aparece flotando en el aire una pelota de tenis dorada con alas de mariposa.)
FIRULAIS EL REBELDE: (Sentado sobre una croqueta gigante, ajustándose las gafas de sol) Se los dije. El Gran Salchicha Volador nos guio hasta el Origen. Aquí es donde van las pelotas cuando los humanos las tiran al mar y dicen que 'se perdieron'.
CAPITÁN HUESO: (Avanza con cautela, olfateando el suelo cada dos centímetros) Cuidado, tripulación. Este suelo es altamente inestable. Un mordisco en falso y podrías desatar una reacción en cadena de masticación que destruya esta dimensión.
SR. GATO BISCUTO: (Tratando de mantener la peluca pegada a su cabeza mientras el viento sopla) Esto es absurdo. Solo hay comida seca y polvo. Los gatos dominaremos este páramo en cuanto traigamos nuestros rascadores de rascacielos.
DOCTORA LUNA: (Saca un estetoscopio gigante y lo apoya en la pelota dorada flotante) ¡Silencio! La pelota está emitiendo una frecuencia ultrasónica. Dice... dice que la única forma de salvar el Planeta Hidrante es que alguien realice el 'Auto-Rascado Supremo' detrás de la oreja izquierda durante tres minutos continuos sin estornudar.
CAPITÁN HUESO: ¡Esa es una misión suicida! ¡Nadie ha aguantado tres minutos de rascado sin patear involuntariamente el aire con la pata trasera!
FIRULAIS EL REBELDE: Yo lo haré. Por la libertad de los perros sin correa, por los platos llenos a medianoche y por los sofás que prometimos no morder pero igual mordimos.
(Firulais se sienta en el centro del desierto de croquetas, levanta su pata trasera izquierda y comienza a rascarse detrás de la oreja a una velocidad sobrehumana. Su pata derecha empieza a patear el aire rítmicamente.)
DOCTORA LUNA: (Mirando un cronómetro de arena) ¡Un minuto! ¡Resiste, Firulais! ¡La pata trasera se está descontrolando!
SR. GATO BISCUTO: (Quitándose el disfraz de plástico por el calor y revelando su pelaje persa) ¡Suficiente mascarada! ¡Yo, el Sr. Gato Biscuto, detendré este acto de lealtad canina lanzando un vaso de agua desde la cornisa de esa croqueta gigante!
CAPITÁN HUESO: (Saltando en el aire en cámara lenta) ¡NOOOOOOO! ¡EL VASO DE AGUA NO!
ACTO III: La gran siesta dimensional
(ESCENARIO: El piso del desierto empieza a convertirse en un sofás gigante con mantas de plumas. La gravedad disminuye. Todos flotan lentamente mientras entra una música de cajita de música gigante.)
FIRULAIS EL REBELDE: (Con la pata todavía rascando, pero cerrando los ojos) Dos minutos... cincuenta segundos... El rascado... es puro... amor...
(El Sr. Gato Biscuto deja caer el vaso de agua, pero antes de tocar el suelo, el agua se convierte en un enjambre de burbujas de jabón que flotan inofensivamente. La pelota dorada emite una luz dorada cálida y suave.)
DOCTORA LUNA: (Bostezando ruidosamente) ¡Lo logró! ¡El Auto-Rascado Supremo ha restaurado el equilibrio! Todos los punteros láser del universo se han apoderado de una sola linterna en la Tierra. Los gatos están ocupados para siempre.
SR. GATO BISCUTO: (Flotando boca arriba, acurrucándose en una manta de plumas involuntariamente) Maldición... La comodidad canina... es demasiado fuerte... Mi orgullo felino se derrite... ante la calidez de esta manta recien salida de la secadora... (Empieza a ronronear a regañadientes).
CAPITÁN HUESO: (Aterriza suavemente sobre un cojín gigante, con el parche en el ojo levantado) Misión cumplida, tripulación. La amenaza ha sido neutralizada. La galaxia está a salvo.
FIRULAIS EL REBELDE: (Cae en un sueño profundo sobre el monopatín) Zzz... No persigan al coche... el coche... somos nosotros... Zzz...
DOCTORA LUNA: Capitán... ¿cuáles son sus órdenes para la siguiente fase operacional?
CAPITÁN HUESO: (Acurrucándose en forma de dona perfecta) La orden primaria de la Flota Canina entra en efecto inmediato: Siesta general de cinco horas. Quien se mueva antes del timbre del horno... queda fuera de la jauría.
(Todos los personajes, incluido el gato espía, caen en un sueño profundo al mismo tiempo. Un hueso luminoso gigante desciende lentamente del cielo como si fuera una luna de queso, mientras una lluvia de sobrecitos de alimento cae suavemente sobre la escena.)
TELÓN