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Cuando ni siquiera puedes odiarte

seavienbyyeni
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Sabes que amaste a una persona de verdad cuando no puedes odiarla, a pesar de que te rompió el corazón.

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Sabes que amaste a una persona de verdad cuando no puedes odiarla, a pesar de que te rompió el corazón.

Porque podrías tener mil razones para hacerlo.

Podrías quedarte con cada palabra que te dolió, con cada decepción, con cada momento en el que sentiste que no te valoraron como merecías.

Podrías recordar todo lo que salió mal y convertir esos recuerdos en resentimiento.

Pero no puedes.

Porque incluso después de todo, una parte de ti sigue recordando lo bonito.

Recuerda cómo te hacía sonreír, las conversaciones que alguna vez te hicieron feliz, los momentos en los que estar a su lado parecía ser exactamente donde querías estar.

Y quizá eso es lo más extraño de querer a alguien.

Que puedes reconocer todo el daño que te hizo y, aun así, no desearle nada malo.

Puedes aceptar que esa persona no era para ti sin necesitar convertirla en alguien horrible.

Puedes entender que te lastimó sin borrar todo lo bueno que alguna vez vivieron.

Porque el hecho de que una historia haya terminado mal no significa que todo lo que ocurrió dentro de ella haya sido mentira.

Yo puedo estar decepcionada.

Puedo estar dolida.

Puedo haber entendido que ya no quiero volver a ese lugar.

Pero no necesito odiarte para dejarte ir.

Quizá algún día deje de doler.

Quizá llegue un momento en el que pueda recordarte sin sentir ese nudo en el corazón.

Pero incluso entonces, probablemente seguiré deseándote cosas buenas desde lejos.

Porque alguna vez te quise de verdad.

Y cuando quieres de verdad, incluso cuando decides irte, no necesitas convertir el amor que sentiste en odio para poder continuar.

A veces simplemente aceptas que alguien pudo haber sido importante para ti…

y aun así no estar destinado a quedarse.