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Cuando descubres que no eras la única

seavienbyyeni
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Mi parte favorita del enamoramiento es cuando descubres que siempre hubo otra mientras tú creías que eras única.

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Mi parte favorita del enamoramiento es cuando descubres que siempre hubo otra mientras tú creías que eras única.

Qué curioso es cómo cambia todo cuando descubres una verdad que nunca imaginaste.

Tú estabas ahí creyendo que lo que compartían era especial. Pensando que esas conversaciones, esas miradas, esos detalles y esa forma de hacerte sentir importante significaban algo diferente.

Y quizá para ti sí lo significaban.

Mientras tanto, nunca imaginaste que había alguien más ocupando un lugar parecido al que tú creías que era solamente tuyo.

No sabes qué duele más: descubrir que había otra persona o darte cuenta de que tú estabas construyendo una historia sobre una realidad que no conocías por completo.

Porque no estabas pidiendo ser la única persona en el mundo.

Solo querías sentir que cuando te decía ciertas cosas, realmente las decía porque las sentía contigo.

Y cuando descubres que quizá esas mismas palabras, los mismos gestos o las mismas promesas también existían en otra historia, algo cambia.

Dejas de preguntarte si eras suficiente.

Empiezas a preguntarte por qué alguien necesitó hacerte sentir especial mientras mantenía otra historia a escondidas.

Y entonces entiendes que el problema nunca fue que existiera otra persona.

El problema fue hacerte creer que no existía.

Quizá por eso duele tanto.

Porque no solamente pierdes una ilusión.

También pierdes la versión de esa persona que habías construido en tu cabeza.

Y después de descubrir la verdad, ya no puedes volver a mirar los recuerdos de la misma manera.

Pero con el tiempo aprendes algo importante:

no necesitas competir con nadie para demostrar tu valor.

Si alguien no supo hacerte sentir elegida con honestidad, eso habla de sus decisiones, no de tu valor.

Y aunque alguna vez creíste que eras única para esa persona…

al menos ahora sabes que mereces estar donde no tengas que preguntarte si realmente lo eres.