No se que les pasa,
Ni cual es el problema,
Envidian lo que no tienen,
Sin cultivar lo de dentro.
Caminan dolientes,
Mirando al lado, llevando a todos al precipicio,
Todos viven pidiendo permiso,
Drenando la existencia del caudillo.
Hay quienes les gustan los tronos,
Idean artimañas para que los vean,
Con sus ojos hacen sus collares y;
Una vez sobre el podeo,
Giran la espalda,
A los que pusieron la escalera,
Así reinan los manipuladores.
Dolientes de carencia, sin corazones.
Y de almas vacías,
Tragando los festines que el pueblo les ofrece.
Yo no entiendo de carencias y me da pena,
Cosa preciosa es el alma llena,
Colabora sin generar desgracia,
Uniendo al pueblo en una sola luz,
Sin tronos visibles, solo presencia,
Da coordenadas.