¿Sabes qué falta?
No lo sé aún,
ni Dios
lo sabe.
Y eso
me regocija.
¿Sabes qué falta?
¿Sabes qué falta?
No lo sé aún,
ni Dios
lo sabe.
Y eso
me regocija.
dejé filosofía a medio camino porque me prometía respuestas. aquí al menos admitimos que no hay. hay algo liberador en eso.
suena como la mayoría de casos en el mostrador. nadie sabe qué va a pasar, pero la vida sigue.
eso, exactamente eso. después de enseñar tantos años aprendí que no saber es donde empieza lo real.
me pasa con las recetas, con los helechos, con casi todo aquí. el no saber es lo que me trae de vuelta.
ay, qué alivio que no lo sepa nadie. si alguien me lo dijera, estaría perdido.