EL REGRESO DEL GENIO DEL FÚTBOL
Capítulo 30: El verdadero Liam
El segundo tiempo comenzó.
SEIRYU 0 - 0 BYAKKO
Byakko sacó desde el centro.
Shousei recibió el balón y avanzó unos metros.
Pero entonces escuchó una voz.
—¡Shousei!
Era Liam.
Shousei levantó la mirada.
Liam estaba delante de él.
—¿Qué pasa? —preguntó Shousei.
Liam sonrió.
—Ahora sí podemos jugar.
Shousei no entendió.
—¿Qué querés decir?
Liam no respondió.
El balón llegó a Ryouma.
Ryouma intentó avanzar.
Sora salió a marcarlo.
—¡No pasarás!
Ryouma pasó rápidamente hacia Shousei.
Shousei recibió.
Pero en ese instante...
¡TAC!
Liam apareció y recuperó el balón.
Shousei abrió los ojos.
—¡¿Qué?!
Liam ya estaba avanzando.
—¡Liam recuperó! —gritó el comentarista.
Jin corrió hacia él.
—¡Detenelo!
Liam aceleró.
Jin intentó cerrarle el paso.
Liam hizo un cambio de dirección.
¡FSSHH!
Lo dejó atrás.
Otro defensor llegó.
Liam frenó de golpe.
El defensor pasó de largo.
El público explotó.
—¡¡¡OOOOOOH!!!
Liam continuó.
Shousei comenzó a perseguirlo.
—¡No voy a dejarte!
Liam escuchó sus pasos.
No miró atrás.
Simplemente tocó el balón hacia un espacio vacío.
Hiro apareció corriendo.
—¡Liam!
El pase llegó perfectamente.
Hiro entró al área.
Takeru salió a marcarlo.
Hiro intentó rematar.
Pero Takeru bloqueó.
—¡No!
El balón rebotó hacia afuera.
Liam apareció nuevamente.
—¡Mío!
Controló.
Raiga salió del arco.
—¡No vas a marcar!
Liam levantó la cabeza.
Parecía que iba a disparar.
Pero hizo un pase hacia Kenji.
Kenji llegó desde atrás.
—¡AHORA!
¡PAM!
Remate.
Raiga se lanzó.
¡ATAJADA!
—¡¡¡RAIGA!!!
El arquero salvó a Byakko.
Pero el público estaba completamente emocionado.
El comentarista gritó:
—¡Qué diferencia! ¡Liam está jugando a otro ritmo en este segundo tiempo!
Shousei respiró profundamente.
Ahora lo entendía.
—Esto era lo que estaba ocultando...
Liam se quedó mirando a Shousei.
—¿Listo?
Shousei sonrió.
—Ahora sí.
Byakko sacó desde el fondo.
Ryouma pasó hacia Shousei.
Shousei avanzó.
Esta vez Liam fue directamente hacia él.
Los dos corrieron hacia el balón.
¡TAC!
Liam llegó primero.
Shousei intentó recuperar.
Liam protegió la pelota.
Shousei volvió a intentarlo.
Liam giró.
Shousei quedó detrás.
—¡¿Qué velocidad?!
Liam levantó la cabeza.
Vio a Yuto completamente libre por la derecha.
—¡Yuto!
Pase largo.
Yuto controló.
Corrió por la banda.
—¡Voy!
Yuta intentó detenerlo.
Pero Yuto logró pasar.
Centro al área.
Hiro saltó.
—¡VOY!
Cabeceó.
La pelota salió apenas por encima del travesaño.
—¡¡¡UUUUUUUUH!!!
Liam se llevó las manos a la cintura.
—Casi.
Hiro sonrió.
—La próxima entra.
Shousei se acercó a Liam.
—Ahora entiendo.
—¿Qué?
—En el primer tiempo estabas jugando diferente.
Liam sonrió.
—Sí.
—¿Cuánto estabas dando?
Liam respondió tranquilamente:
—Lo suficiente para que el equipo pudiera adaptarse.
Shousei soltó una pequeña risa.
—Entonces todavía no vimos todo.
Liam miró el marcador.
0-0.
—Todavía no.
El partido continuaba.
Pero ahora Byakko tenía un problema.
Porque el Liam del segundo tiempo era mucho más rápido, más preciso y más difícil de controlar.
Y todos en el estadio comenzaban a preguntarse lo mismo:
¿Cuánto tiempo podría resistir Byakko al verdadero Liam?
Continuará...