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🌧️❤️ Bajo la lluvia, entre sueños y secretos

Kev331

Contenido de la publicación

Capitulo 1

🌧️ Una noche de lluvia y sueños secretos

La lluvia golpeaba suavemente los cristales de la ventana. Afuera, las calles estaban vacías, iluminadas apenas por las luces amarillentas de los faroles. El viento susurraba entre los árboles mientras el reloj marcaba la medianoche.

Camila estaba acostada, envuelta en sus sábanas, escuchando el sonido de la tormenta. Cerró los ojos e intentó dormir, pero aquella noche sus pensamientos no la dejaban tranquila.

Poco a poco, el sueño la llevó a un lugar desconocido. En él, caminaba bajo la lluvia junto a alguien que le provocaba una sensación especial, una mezcla de nervios y felicidad. No podía distinguir bien su rostro, pero su presencia le resultaba extrañamente familiar.

Cada vez que intentaba acercarse, el sueño cambiaba, como si la noche estuviera jugando con sus emociones. Una sonrisa, una mirada y la sensación de estar viviendo algo que solo podía suceder mientras dormía.

De pronto, Camila despertó sobresaltada. La tormenta continuaba y su corazón latía rápidamente. Se quedó mirando el techo, tratando de recordar cada detalle de aquel sueño tan intenso.

Entonces comprendió algo: a veces, mientras dormimos, nuestra mente mezcla deseos, recuerdos y emociones de maneras inesperadas. Los llamados sueños húmedos pueden ocurrir de forma natural, incluso sin que los busquemos.

Sonrió tímidamente, se acomodó bajo las mantas y volvió a cerrar los ojos.

Afuera, la lluvia seguía cayendo.

Y mientras la ciudad dormía, Camila se preguntó si aquella noche volvería a encontrarse con el misterioso desconocido de sus sueños.

La lluvia había regresado.

Eran casi las doce de la noche y Camila estaba sentada junto a la ventana, mirando cómo las gotas resbalaban lentamente por el cristal. Hacía varios días que no podía dejar de pensar en aquel sueño tan extraño que había tenido.

No entendía por qué le había parecido tan real ni por qué, cada vez que escuchaba llover, volvía a recordarlo.

Preparó una taza de té, apagó las luces y se acostó. La habitación quedó iluminada únicamente por los destellos de los relámpagos.

—Esta noche quiero volver a soñar —susurró, cerrando los ojos.

Poco a poco, el sueño comenzó.

Se encontraba nuevamente en aquella calle desierta, bajo una lluvia suave. Los faroles iluminaban los charcos y, a lo lejos, una figura la esperaba bajo un paraguas negro.

Era el mismo desconocido.

—Sabía que volverías —le dijo él, con una sonrisa tranquila.

Camila se acercó lentamente.

—¿Quién sos? ¿Por qué aparecés siempre en mis sueños?

El hombre bajó la mirada durante unos segundos.

—Quizás no soy quien pensás. Quizás soy una parte de vos que todavía no terminás de conocer.

Ella quiso preguntarle qué significaba aquello, pero un trueno sacudió el cielo. Cuando volvió a mirarlo, él ya no estaba.

Camila comenzó a caminar, buscándolo entre la niebla. Finalmente llegó a una pequeña casa con las ventanas iluminadas. En la puerta encontró una nota doblada.

La abrió y leyó:

«No tengas miedo de tus sueños. A veces, lo que sentimos mientras dormimos nos ayuda a descubrir emociones que todavía no sabemos explicar».

De repente, todo quedó en silencio.

Camila despertó en su habitación. La tormenta continuaba y su corazón latía con fuerza. Se incorporó, miró el reloj y respiró profundamente.

Había sido otro sueño intenso, lleno de misterio y sensaciones difíciles de describir.

Pero esta vez había algo diferente: recordaba perfectamente las palabras del desconocido.

Se acercó a la ventana y observó la lluvia.

—¿Volveré a encontrarte? —preguntó en voz baja.

Un relámpago iluminó el cielo.

Y justo cuando estaba por regresar a la cama, escuchó una notificación en su teléfono.

Y justo cuando estaba por regresar a la cama, escuchó una notificación en su teléfono.

Era un mensaje de alguien a quien no había visto en mucho tiempo.

Decía solamente:

«Hola, Camila. Anoche soñé con vos. ¿Podemos hablar?»

Camila se quedó inmóvil, mirando la pantalla.

¿Cómo era posible que aquella persona hubiera aparecido justo esa noche?

No sabía si se trataba de una simple coincidencia o de algo que todavía no comprendía.

Lo único que sabía era que la lluvia seguía cayendo… y que su historia estaba lejos de terminar

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Capitulo 1