Sus tiempos no solo son perfectos, también son muy precisos. Llegará el momento exacto, cuando Él sepa que estoy listo
Me llevo conmigo el recuerdo de lo que un día fuimos y que, de a poco, se irá perdiendo en el olvido
Te llevas contigo el azul y el amarillo, que un día iluminaron nuestro brillo
La hora se marca en la pared. Ya no hay nada que hacer o deshacer; solo soltar, aprender y empezar otra vez.