Hace 3 días se cumplió nuestro aniversario, pero no fue un aniversario memorable, de esos que uno recuerda y que te sacan una sonrisa.
Hace 3 días fue nuestro aniversario, papá. Aunque tú te hagas el tonto, como si no recordaras nada, yo sí me acuerdo, bien clarito, de lo que me hiciste sufrir aquel día.
13 de agosto de 2025. Esa fecha quedó grabada en mi memoria, como si se hubiera pegado en ella sin que yo quisiera, en contra de mi voluntad.
Recuerdo tener 11 años. Faltaban pocos días para el Día del Niño (3 días, exactamente). Cuando volví del psicólogo, te encontré esperándome con una sonrisa en la entrada de casa. Mientras bajaba del auto, despedía a mamá, que se encontraba manejando.
Al entrar a casa, mientras subíamos en el ascensor, te dije que quería pasar el Día del Niño sin tu esposa. Tú, enfurecido, me empujaste y apretaste el botón para volver al primer piso. Cuando me bajaste del ascensor, yo no entendía qué te pasaba. Si yo no había sido cruel contigo ni nada por el estilo; solo había sido realista.
Me echaste de casa, repitiendo que yo ya no era más tu hija y que me fuera a la mierda, llamándome hija de puta y diciendo que mi mamá me había metido mierda en la cabeza, además de muchas otras cosas que ya no recuerdo con exactitud.
Llorando, llamé a mi mamá para que me pasara a buscar. Y eso es todo lo que recuerdo. Se me nubló la memoria; no recuerdo qué pasó después. Tampoco recuerdo con exactitud qué me dijiste, solo recuerdo esas palabras.
Y escribo esto porque hoy es el Día del Niño. No me felicitaste, no viniste a buscarme ni me llamaste, tal como hiciste el año pasado, en el Día del Niño.
Feliz aniversario, papá.