Como siempre empieza en mi,
y todo acaba en tus arenas,
mi alma desata sus cadenas,
de forma serena abrazo tus caderas.
aun que estas palabras exprimidas
ya no son fruto de nada,
en mi nace la necesidad
de nutrir un sentimiento en tus tierras.
soy hijo de las mentiras amadas,
debajo de cicatrices y metal,
mis puertas abiertas en par,
solo a ti te deja pasar sin trampas.
espero que no sea demasiado pronto
ni que se nos acabe la tarde,
mi pecho se ha quedado estrecho,
a tu lado todo esto se hace inevitable.
Comó puedo ser más que nada,
si ya no logro entrar tu mirada
detrás de estas olas y sirenas,
vela que se ahoga en la palmatoria.
traje una brújula sin aguja
para reparar mi traje de sastre,
en este viaje soy un lastre,
al no poder arreglar este desastre.
vagabundo que ya no tiene mundo,
acostado sin paradero,
imaginando estrellas tras el humo,
ya se agotaron las plazas de tu cuerpo.
es muy tarde para odiar
y muy temprano para olvidar,
esta vida sin ti desvalora,
no se como seguiré desde ahora.