Ya nada parece desaparecer,
impregnado ya está el aire
en un perfume de whisky,
acompañamiento de mi ayer.
Añejado no solo está el árbol,
el gusto está fuerte y noble,
he minado todos los acuíferos,
en este bar solo quedan hielos de roble.
con tan solo elegantes pasos,
mi cabeza siente el peso del vaso,
girando una varilla que se ha precipitado,
torneado este barril con un hachazo.
como una llama y su misticismo,
mis colores son destilados,
aromas a vainilla, Miel de brezo,
chocolate, avellanas y frutos secos.