Dos ojos castaños,
los he visto en medio mundo,
pero aun que sean idénticos
ninguno es como los tuyos.
mas que miradas cruzamos,
convergemos como dos ríos
llegando al océano pacifico,
dos locos buscando al otro.
vimos lo mismo
aun que estábamos parados,
uno frente al otro,
solo el silencio marco nuestro tono.
en un pestañeo
pasaron mas que años,
décadas crearon este decálogo,
como si fueran mandamientos.