no puedo echarte de menos,
no puedo soportar ese tormento,
por favor quédate
aun que se nos caiga el cielo.
por ti tengo tantas dudas,
¿Cómo mantienes a la noche en ayunas?
¿por que eres hija de la luna?
¿por que la mortalidad maldice mis hojas?
de que te conozco ya no soy el mismo,
se va mi voz y en mi nace un mimo,
soy un arlequín en tu anfiteatro
luchando contra los sentidos del tiempo.
te volviste una diosa
desde el primer instante
que en mi mirada sembraste rosas,
fragancias que nacen de mis espinas.
te puse mil nombres
aun antes de conocerte
se que te amare,
te pinte antes de soñarte.