voy a dispararte,
no solo lastimarte,
tu canto enmudecer
en menos de un instante.
cortes elegantes
con balas durmientes,
calles caminantes
pisando a los ignorantes.
subestimaste
las silabas del norte,
minando la cima de tu monte,
por el rio se escapan tus sesos.
a tu mina invadiré
con mi pico la saqueare,
quedara sin tesoros en esta tarde,
en una metáfora de carne.
una idea que ignoraste
tan fugaz e inminente,
tallando desde dentro tu aire,
al equivocado ofendiste.
el duelo tu lo buscaste,
solo una bala te plante,
terrenos fríos y estériles
a la naturaleza cediste.