solo quedamos los dos,
mas un intruso espectador,
algunos lo llaman amor,
el único entrometido que deseo
en este ínfimo momento.
no puedo negarte que te echo de menos,
entre cada vacío, pausas que revelo,
las fotos de cada segundo,
espero que nunca se agoten estos rollos.
tu primera sonrisa del día
debilita mis manos y piernas,
se me olvida como caminar,
aun así mis manos avanzan sin dudar.
eres aquel rayo de luz
con que partes mi nublado suspirar,
interrumpes mi forma de respirar,
dejando en mi un desastre natural.
llenamos el salón con solo nuestro amor,
el reloj lleva la cuenta con su tic tac
de las veces en que te he dicho te amo,
aun que se me acaben las palabras y las formas.