¿Cuántas veces necesito decirlo?
por favor empieza respondiéndome eso,
concédeme este divino deseo
por favor quédate sin mantener este silencio.
me siento herido y abandonado
con la ternura de un cachorro,
solo busco tu calidez en este sur de agosto,
tu la gata que habita mi techo.
nunca pagas estancia ni peaje
tu caminar siempre afecta mi pelaje,
la distancia cura y daña mi presente,
aun que estés y sigas estando ausente.
quiero bailar contigo sin encontrar mi cola,
pasear sobre el crepúsculo sin cerrar puertas,
aullarte poemas mientras lames mis cartas,
mensajera que saltas sobre la indiferencia.
quiero ser tu territorio
aun que coquetamente siempre juegues,
usas la distancia de mis mordidas,
pese a ello buscas mi seguridad y mi peligro.
te conquistare aun que no bajes tu bandera,
si tengo que perseguirte
solo será para ganarte,
coronando con un cascabel de oro abrazado a tu cuello.