se le a olvidado como ha de cultivar,
solo encuentra su vaso y botella
cuando empieza a nadar de guata,
un poco de sed y el codo a empinar.
tormentas entre ventanas,
media luna que cierras los rodeos
sin caballos, jinetes ni novillos,
hay velocidad, estilo y agresividad
al vaciar una garrafa de una picante chicha.
como truenos sonaban las yeguas
correteando los granizos,
tirando un carro de luces,
vertiendo sol sobre los caminos.
Pesado como enderezar un carruaje
volteado por el temporal salvaje,
así se encuentra aquel viejo
gastando su día libre y despertando con coraje.