Todo es profundo, pues nada que cause dolor es superficial.
Todo es profundo, incluso el amor que siento por ti.
Todo es profundo; no mencionaré a esa mujer que no eres tú, pero que está tocando mi puerta esperando a que salga para seguir destruyéndome.
Ocultándome entre las cuatro paredes, pues todo es profundo: incluso mi soledad, incluso mi felicidad, que cayó al fondo y en la profundidad de la oscuridad no puedo verla.
— Jorge Guzmán