Cargando…

14 de febrero

anelisanelis
Pública 0 conversaciones 0 pensamientos 7 votos positivos 2 votos negativos 0 series 19 vistas

carta que me hubiera gustado enviar

Contenido de la discusión

Hola, sé que no debería escribirte esta carta por obvias razones; sé que estamos en contacto cero y todo eso, pero es 14 de febrero. Sé que puede ser un día equis como cualquiera, pero es un día que significó tanto para la batería doble A, o al menos para mí sí.

Hace un año exactamente estábamos en una de las mejores citas que habíamos tenido. Fue súper especial, romántica y con complicidad; de hecho, hay un video de ese día que grabaste de mi reacción a tu detalle que fue súper hermoso. No sabes lo amada que me sentía en ese momento, lo amada que fui, simplemente puro. Ese día regresé feliz a mi casa, como todas las veces que nos veíamos solitos.

Te escribo porque quiero expresar lo que siento y no guardarme nada. Sé que ya no estoy en tu vida; no sé si me extrañas, no sé si piensas en mí, si ya tienes a alguien más o apenas la acabas de conocer. No sé si ya tienes con quién pasarla hoy, pero hoy te honro con esto, en este día. Nosotros fuimos una orquesta llena de melodías de amor.

Quiero que sepas que yo nunca me rendí, siempre quise luchar más y estaba dispuesta a hacerlo. Debí cuidar más nuestro amor, debí haber sido menos difícil y más linda; yo estaba llena de errores, pero mi amor siempre fue el más puro e intenso que podía llegar a darte.

Me hubiese gustado gastar en un regalo para sorprenderte hoy. Tal vez hubiera actualizado una foto de nosotros vectorizados con un corazón que diría "1 año y 7 meses", como el que te regalé en nuestro primer mes, ¿recuerdas? Tal vez te hubiera regalado un reloj, o un libro con mis escritos. Hubiera amado hacerte una manualidad y que quedara horrible, porque sabes que las manualidades y yo somos enemigas, nunca me salen bonitas, pero hubiera sido puro y verdadero. Tal vez me hubiera gustado recibir flores si había disponibilidad o, mejor aún, me hubiera gustado recibir una carta de amor súper extensa y cursi, llena de azúcar rosada, que me hiciera recordar por qué seguíamos juntos y certificando que yo disfrutaba nuestro amor; que a pesar de las adversidades, yo siempre te escogía. Podía estar molesta y pelear mucho, pero aun así eras mi elección: quería cuidarte para siempre.

Si me agarras sensible y me preguntas, te diría que sí y que lo seguiría intentando por ti porque yo no quería soltarte; fui obligada a hacerlo, pero yo no quería hacerlo, yo quería tenerte para siempre. En mi futuro estabas ahí en todo momento, en cada logro personal, en cada cosa mala y buena que me sucediera. El abrir nuestro propio centro de rehabilitación con un área de pilates o esa cancha de basket que tanto deseabas... todo eso lo veía a largo plazo. Y un poquito más allá, estaba la posibilidad de ver tu reacción cuando te dijera que Diosito y nuestra voluntad nos haría ser papis de alguien que se viera tal cual a ti (porque siempre preferiría que se pareciera a ti) y disfrutar de todo lo que conllevaba ese deseo de la batería doble A o anuel como te burlabas a veces.

Quería construir un futuro juntos. Sí, yo tenía proyectos personales, pero tú estabas en la recta final esperándome con el premio: nuestro amor. Quiero que sepas que me había enamorado de una persona que era un ángel, de una persona detallista y amorosa; esa persona capaz de subirme 10 pisos en sus hombros porque estaba enferma, o el que notaba la posición en la que me ponía las pulseras diariamente. El que me regaló un librito con canciones dedicadas a mí, el que me ayudaba a hacer mis tareas si estaba enfermita, el que siempre llevaba mi bolso para que no me doliera la espalda o el que simplemente me pedía besitos en cualquier momento cuando estábamos solitos... esa era la persona que quería a mi lado, la que me dijera que era su esposa y que todos lo supieran.

Me han pasado muchas cosas desde que no estás y pienso siempre en el momento en que te habría contado mis aventuras o, mejor aún, que hubieras participado en ellas. Me hubieras visto reír, llorar, correr y, sobre todo, ser feliz contigo. Nunca me rendí y no lo pienses nunca. Puede que te sientas mejor sin mí, puede que ya encontraste el sentido de tu vida, pero duele haber logrado algo, voltear a celebrar contigo y que no estés...

Capaz estás mejor sin mí, tal vez yo era un peso en tu vida, algo que te impedía ser libre. Perdón por eso. Yo siempre quise amarte como debía y me quedó mucho amor de sobra... Espero que estés siendo feliz, que sientas que tu vida va mejor. Yo, tal vez, espere en el restaurante por un tiempo más.

Tengo mucho más para decir, porque si me lo pides, te escribiría toda una biblioteca, pero esto es solo un pedazo de todo aquello.

Te amo con mi vida, no lo olvides.